Hemorroides

La palabra hemorroides deriva del griego Haimorrhoides, que significa hemorragia (Haima=sangre, Rahoos=flugo).

Afecta tanto al hombre como a la mujer en distintas edades, pero su mayor incidencia aumenta con la edad, así el 50% de las personas mayores de 50 años pueden sufrir en algún momento de su vida algún proceso hemorroidal.

Si intentamos definir a esta enfermedad, podemos decir que son plexos o almohadillas del tejido submucoso, donde están contenidos las vénulas y arteriolas superficiales del conducto anal, que por diferentes factores pueden enfermar.

¿Por qué se producen?

Hay diversas teorías (mecánicas, hemodinámicas, esfinterianas) que tratan de explicar porqué se producen las hemorroides. Dentro de estos, debemos destacar que hay diversos factores que pueden actuar en forma transitoria o permanente sobre estos plexos, haciendo que se dilaten. Dentro de estos factores los más importantes son:

  • Esfuerzos evacuatorios
  • Hereditarios
  • Constipación crónica
  • Embarazos
  • Diarreas
  • Hipertensión portal
  • Obesidad

Si estos factores no se corrigen o mejoran, llevará a que estos plexos venosos se dilaten cada vez más y comiencen a dar síntomas, entonces comenzamos a hablar de ENFERMEDAD HEMORROIDAL.

Dentro de los signos y síntomas más importantes, debemos destacar:

  • Hemorragia o proctorragia
  • Prolapso hemorroidal
  • Dolor
  • Prurito anal
  • Anemia si el sangrado es importante y persistente en el tiempo (mas frecuente en la mujer)

¿Cómo hacemos el diagnóstico?

Este punto es de suma importancia, ya que podemos confundir una hemorroide con otras patologías del ano, que mas adelante haremos mención. Por lo tanto el mejor consejo es realizar una consulta especializada.

Para llegar a un buen diagnóstico, es importante utilizar todas las herramientas que la proctología nos ofrece:

  • Interrogatorio del paciente
  • Examen proctológico
  • Tacto rectal
  • Anoscopia
  • Rectosigmoidoscopía para descartar una proctorragia de otro origen no hemorroidal y a su vez otras patologías como enfermedad inflamatoria intestinal, úlceras solitarias de recto, carcinoma de recto, carcinoma de sigma distal.
  • Fibrocolonoscopía o videocolonoscopía. Este estudio es obligatorio cuando el paciente tiene un sangrado que no es de origen hemorroidal y al examen de la rectosigmoidoscopía flexible encontramos sangre mezclada con las heces o meatoquecia. Entonces debemos solicitar al paciente la fibrolonoscopía para explorar todo el colon endoscópicamente y descartar de esta manera otras patologías que pueden ser la causa del sangrado, como por ejemplo pólipos, divertículos, tumores, úlceras, enfermedad inflamatoria del colon, etc.
    Si este estudio no puede realizarse, debemos recurrir a la radiografía del cólon (cólon por enema con contraste).

Diagnóstico diferencial

Cuando estudiamos a nuestros pacientes, debemos tener cuidado de no confundir un proceso hemorroidal con un prolapso mucoso rectal, papila hipertrófica, pólipos, carcinomas colorrectales, melanoma, abcesos perianales, etc.

¿Se pueden tratar las hemorroides?

Su respuesta es sencilla. Todos los procesos hemorroidales pueden ser tratados; cuando hablamos de tratamiento debemos tener en cuenta los antecedentes del paciente, como la edad, herencia, tipo de alimentación, ritmo evacuatorio, enfermedades anteriores, actividad laboral, tipo de hemorroide, grado y localización.

Tratamiento médico

Mejorar el ritmo evacuatorio, corregir la constipación y los malos hábitos; si hay síntomas se debe administrar flebotónicos, antiinflamatorios, analgésicos.

Tratamientos alternativos

Estos métodos se caracterizan por ser ambulatorios, sin internación, sin interrupción laboral, anestesia local asistida; pueden resolver gran parte de la enfermedad hemorroidal. Esto quedará a criterio del médico tratante en elegir el mejor método para su paciente.
Dentro de los métodos ambulatorios, podemos mencionar los siguientes: Láser, Escleroterapia, Banda elástica, Fotocoagulación infrarroja.

Tratamiento quirúrgico

Hoy en día contamos con diversas técnicas para resolver los problemas de la enfermedad hemorroidal avanzada o complicada. La elección de una u otra técnica estará a cargo del médico tratante.